Preguntas más frecuentes PDF Imprimir E-mail

•    ¿Va a ser la dieta muy difícil?
La dieta no es una dieta estricta que se espera el paciente haga durante un periodo limitado de tiempo, no es una dieta en la que se cuenten las calorías ni se tenga que pesar la comida, ni tampoco es una dieta que nos obligue a comer un determinado menú. Es una dieta que se puede mantener durante un periodo prolongado de tiempo y que no supone un gran sacrificio una vez nos hemos habituado al cambio. El problema de cambiar de dieta es la costumbre, si todos los días desayunamos café con tostadas nos costará al principio prescindir de ese desayuno, pero esto no es porque sea un desayuno más sabroso sino porque tenemos un habito alimenticio. Una vez que nos deshabituamos seguramente disfrutemos incluso mas de nuestra nueva dieta mas sana.
•    ¿No es peligroso tomar suplementos?
La suplementación nutricional que se utiliza en el tratamiento consiste en dosis mas o menos altas de compuestos que están normalmente presentes en el alimento que ingerimos y que nuestro organismo sabe perfectamente como absorber, metabolizar y eliminar. Cuando se utilizan dosis altas de compuestos como vitaminas o algún mineral se hace porque existe una deficiencia evidente o porque se necesita dar un impulso al organismo para que empiece el proceso de curación, en ningún caso se utilizan dosis que no sean necesarias, que sean difíciles de eliminar o que causen ningún tipo de efecto secundario.

•    ¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?
La duración del tratamiento depende del estado en que se encuentre el paciente en relación a energía vital, grado de intoxicación, estado nutricional y estado de sus órganos vitales. También dependerá de hasta que punto se siga las indicaciones del terapeuta pero normalmente dura unos seis  meses con la dieta terapéutica y la suplementación, al cabo de los cuales se puede continuar con una dieta de mantenimiento.

•    ¿Es la dieta una dieta macrobiótica, vegetariana o vegana?
Las dietas terapeúticas varían tanto como puedan variar las patologías, idiosincracias y estado de salud de los pacientes. La dieta no sigue unas pautas establecidas para tipos concretos de dietas, simplemente adapta la alimentación para que consiga mejorar la salud del paciente en ese determinado momento de su vida. Algunas dietas especiales es necesario que sean libres de carnes, la mayoría no. En casi todas las dietas se utiliza el arroz integral y se sustituyen los lácteos por leches vegetales. Pero en ciertos casos hace falta adaptar la dieta a las necesidades y limitaciones del paciente para conseguir ir avanzando poco a poco. A veces un simple cambio como puede ser dejar de beber agua del grifo y aumentar la ingesta de líquidos tiene un efecto notable en el paciente. Así que el tratamiento siempre se va a adaptar a la persona y sus necesidades.