Salud Intestinal y Nutrición Ortomolecular

Salud Intestinal

El tratamiento del intestino es fundamental y debería ser lo primero en ser equilibrado a la hora de tratar cualquier enfermedad, tanto con la nutrición ortomolecular como con cualquier otra terapia. Incluso la medicina convencional debería dedicar tiempo a mejorar el estado del sistema digestivo e intestinal.

Nuestros problemas de salud empiezan más en el intestino que en ningún otra parte del cuerpo, la salud de otros órganos como el riñón, estómago, hígado o cerebro dependerá de la salud del intestino.

No solamente nuestra salud física pero también la salud mental está relacionada con el estado de nuestro intestino y de nuestro ecosistema intestinal.

Hay más bacterias vivas en el intestino que células en el cuerpo humano, esto nos pone en relieve hasta qué punto estamos determinados por la composición de nuestro ecosistema intestinal. Una persona normal tiene alrededor de 1,5 kgs de bacterias viviendo en el intestino, ellas determinan las condiciones bioquímicas en el intestino y la capacidad de absorción.

Estas bacterias están constantemente descomponiendo fibra y residuos y produciendo sus propios desechos, son responsables de la consistencia de las heces y de la salud del muro intestinal. Además de bacterias hay hongos, levaduras y virus.

Hay dos tipos de bacterias en el colon: Las que fermentan la lactosa o productores de acido láctico y las que no fermentan la lactosa. En un medio que contiene solo lactosa como fuente de carbohidratos solo los productores de acido láctico crecen, convierten la lactosa en ácido láctico.Entre ellos se encuentran los lactobacillus acidofilus, l. bulgaricus, L brevius, L salivaria y bifidobacterium bifidus. Se les considera la bacteria amiga y son favorables a la salud.

Estos producen ácido láctico lo que excluye a los patógenos que no toleran las condiciones ácidas.

Los productores de ácido láctico también producen sustancias antibióticas naturales que destruyen las bacterias patógenas pero no los organismos amigos. No producen toxinas ni generan gas en el intestino.

A las que no fermentan la lactosa y no producen acido láctico o patógenos les gusta un ambiente alcalino en el intestino, es decir contrario a las bacterias amigas. Las bacterias patógenas producen toxinas y putrefacción y un exceso de gas que causa distensión abdominal y molestias.

Es por tanto de vital importancia mantener la salud intestinal con unas buenas condiciones de pH intestinal, una buena flora y una buena absorción de nutrientes.

Esto lo podemos ir condicionando a lo largo de nuestra vida, tanto a peor como a mejor, según determine nuestro estilo de vida y nuestra alimentación.

Disbiosis y salud intestinal

Un exceso de bacteria putrefactiva productora de condiciones alcalinas en el intestino se denomina disbiosis. Se cree que la mayoría de los individuos provenientes de sociedades industrializadas tienen solo un 20% de la flora de tipo benéfica o amiga, y un 80% de flora patógena.

El Dr. Jensen asegura que para conseguir y mantener una buena salud hace falta un 80% de flora amiga en el colon. Los antibióticos, que literalmente significan contrarios a la vida, llegan al colon en parte y allí matan la bacteria amiga y crean un ambiente donde solo pueden crecer las especies patógenas.

Los lactobacillus y el bifidobacteria son muy sensibles a los antibióticos. Después del antibiótico son los organismos patógenos los que recolonizan el intestino mas rápidamente. Es difícil y lleva tiempo restablecer la flora intestinal sana después del uso de antibióticos.

Se dice incluso que un individuo que haya tomado antibiótico a una edad muy temprana, antes del año de vida, tiene muy difícil volver a recuperar una buena flora. O si lo intenta con el uso de probióticos haría falta al menos un año de suplementación para poder empezar a recuperar la flora.

Los parásitos son organismos mas grandes que las levaduras o las bacterias que viven a expensas de otro organismo y que se nutren y protegen a costa de su anfitrión causándole daño.

Cuando el intestino está desequilibrado puede albergar parásitos que varían desde tamaño microscópico hasta 10 metros.

La candida es una levadura que habita en mayor o menor medida en nuestro intestino, mientras que está en forma de células aisladas no plantea problemas. El problema aparece cuando, por el uso de antibióticos, esteroides, píldora anticonceptiva, tratamientos hormonales o medicinas inmunosupresoras, esta levadura se convierte a su forma mieloide o invasiva.

Cuando esto ocurre la candida invade las paredes intestinales e incluso puede pasar a otras partes del organismo. Esto hace que el muro intestinal se vuelva permeable y permita el paso de moléculas grandes lo que puede dar lugar a reacciones alérgicas y afectar al sistema inmunitario.

La candida como levadura está presente en la ecología intestinal de la mayoría o quizás todas las personas.

Pero lo importante es como es de prevalente o en que forma está presente.

La candida no se puede convertir a su forma mieloide sin las condiciones en el intestino necesarias para esto. Estas condiciones aparecen cuando la flora intestinal no es la correcta, el ph intestinal es alcalino y el sistema inmunitario está debilitado.

 

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By Elena Perea

Elena Perea acabó una licenciatura en Ciencias Exactas en Madrid, posteriormente estuvo residiendo en Inglaterra donde cursó estudios en la Plaskett Nutricional Medicine College y se diplomó en el año 2001 como “Nutritional Therapist” o Nutrición terapéutica. También ha cursado estudios con el Institute for Functional Medicine en Londres: Gastrointestinal Health, Head to Toe, y Applying Functional Medicine.

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